La Era de la Estupidez

Padre Ernesto Reynoso

El día en que escuché la respuesta dada por la presidenta nacional de Planned Parenthood, Cecile Richards a la pregunta hecha por el conocido periodista Jorge Ramos en el marco de una entrevista televisada a nivel nacional con respecto a su postura en el tema del comienzo de la vida del ser humano, su respuesta dada a la nación me dejó atónito y me hizo confirmar lo que ya venía pensando desde hace algunos años atrás. Que en efecto, estamos viviendo en una nueva era de estupidez colectiva.

 

Querido lector, aunque el título de este artículo pudiera sonar ofensivo y altisonante, mi intención es usar el término objetivamente. La Real Academia Española cobija el término de la palabra estupidez bajo las almohadas de dos significados. El primero se define como un dicho o hecho propio de un estúpido. El segundo y en el cual se basa este artículo es referido a la torpeza notable en comprender las cosas.  Enfocándonos en el segundo significado, ahora sí procedo a desarrollar el tema así es que vaya por su cafecito y relájese que con respeto pretendo sea de su formación este artículo.

 

Desde que el hombre moderno abandonó la Verdad revelada en Cristo que apunta a una verdad objetiva, a la ley natural y al correcto pensamiento y se dejó guiar por sus afectos fundados en el relativismo sentimental individualista, éste ha tirado la toalla de analizar la realidad con una madurez racional. Dice el filósofo Peter Kreeft que la razón humana se manifiesta en tres actos mentales: Entendimiento, Juicio, y Raciocinio y estos tres actos son expresados en términos, proposiciones, y argumentos. Para que la mente pueda entender un juicio racional e identificar correctamente lo que le es verdadero entonces los términos tienen que ser claros en su definición, las proposiciones correctas y los argumentos que sean lógicamente válidos. Si alguno de estos actos mentales falla, entonces se tiene ante sí, ya sea un término irracional, una proposición falsa o un argumento inválido.

 

Es importante meditar que cuando se ignora la razón y se hacen afirmaciones sin fundamento creíble no poniendo a prueba los tres actos descritos de la mente entonces uno termina diciendo como es de esperarse, un disparate. Si no empezamos a rescatar el correcto pensamiento humano, usando la lógica, la razón y el sentido común vistos a la luz de las verdades objetivas, les aseguro que nuestros futuros descendientes identificarán a nuestra actual generación como la Ilustre, perdón, ilusa generación de intelectuales desorientados creadores de la nueva y loable “Era de la Estupidez” donde una gran parte de sus fieles seguidores defienden como válidos y verdaderos los falsos, irracionales e inválidos disparates que se les presentan.

 

La pregunta hecha por Ramos y la respuesta tres veces evadida por Richards es el fundamento de este artículo:

Ramos:“Cuando es el momento en que empieza la vida del ser humano?

Richards:“Para mí, la vida empieza cuando se da a luz.”

 

La respuesta dada por Richards, presidenta de la organización abortista más poderosa del mundo no nos tiene que sorprender ya que ella ha contestado según sus principios antimorales y perversos de la organización que representa. El problema se encuentra en que hay un buen número de grupos de personas allá afuera que sí le creen y que están apasionadamente de acuerdo con Richards. Y digo un gran número que hasta personas cercanas a nosotros están infectados con el mismo virus del pensamiento irracional.

 

A todo individuo que pudiera estar de acuerdo con la respuesta dada por Richards le corregiría fraternalmente diciéndole que ya ha perdido el sentido de la realidad donde su intelecto está tan relativamente confundido que ya no le es posible identificar -como mínimo- la esencia básica de lo que es ser un ser humano. Y se opta pues, con arrogancia ignorante en seguir montado en su error y todo análisis objetivo de argumentos científicos, médicos, jurídicos, filosóficos, bioéticos y biológicos existentes a favor de lo que define la esencia del ser humano le son indiferentes, inválidos o tal vez nulos.

 

Querido lector, enseñemos a los nuestros a que antes de hablar, entiendan; antes de defender una postura, juzguen; y antes de ganarse el premio del “ignorante del año”, razonen. Así ellos estarán mejor preparados para poder identificar lo que es un argumento legítimo claro, válido y lógico.

 

Lo incomodo en la respuesta de Richards es que ella ha hecho una afirmación imprecisa, inválida e ilógica y aun así sus obstinados seguidores le creen sin cuestionarla. Todo aquél obstinado a no razonar con los tres actos operativos de la mente, hereda del pensamiento erróneo colectivo una torpeza notable en poder comprender la realidad y por ende, se hace merecedor por sus propios méritos de su membresía VIP y pasa a ser el siguiente miembro distinguido de la nueva “Era de la Estupidez” donde se da como verídico lo absurdo e inexistente.

 

El padre Ernesto Reynoso C., JCL es el Vicario Judicial Adjunto de la Diócesis de Phoenix y lo puede escuchar en su programa matutino Esencia de Fe a través de En Familia Radio. http://www.enfamilia.org

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